Hace unos días cayó en mis manos un libro titulado "La lluvia amarilla", de Julio Llamazares.Escrito en forma de monólogo, asistimos al paso de los años en las etapas finales de la vida del último habitante de un pueblo abandonado en los Pirineos llamado Ainielle. El escritor consigue crear una atmósfera de angustia, tristeza y melancolía unida al protagonista al ir recordando los hechos más importantes relacionados con la decadencia del pueblo y sus antiguos habitantes, a la vez que lidia con el tiempo, su soledad y la destrucción de su memoria, con la única compañía de su perra.
Resulta ser una obra triste, triste y cruda, pero a la vez preciosa y con mucho encanto; existen multitud de frases, párrafos, o incluso capítulos enteros que merecen ser leídos más de una vez por su profundidad, complejidad y belleza.
Próxima parada: El lobo estepario, de Hermann Hesse :)
Te animo a la próxima parada encarecidamente y: Probablemente mejor sinopsis que la del propio libro; informático.
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